jueves, 26 de abril de 2012

Cultura: ¿de cuál me habla?

Fuente: Artshout.net


Recién leí el reportaje de El País ¿Cultura/cultura o cultura/'show'?, crónica de un debate celebrado en el Instituo Cervantes entre el sociólogo G. Lipovetsky y el premio Nobel de literatura M. Vargas Llosa.

En este debate, según se nos da a entender, cada uno de los dos mencionados defendieron dos posturas frente al uso de la cultura en la sociedad. Mientras uno defendía una postura de proteccionismo de la alta cultura como máxima representación de ésta, con brillantes argumentos, el otro hablaba de cambios culturales, y casi nos da a entender defendía la cultura como en lo que nos da la sensación se está relegando, y es a la cultura como producto de entretenimiento.

martes, 10 de abril de 2012

Dinámica de la danza tribal en España como arte escénica

Morgana. Cia. Excalibur Dance con sede en Madrid

 En este artículo presentamos una breve síntesis de la dinámica como arte escénica de una danza nueva introducida hace poco más de una década en España.

La danza tribal es una danza peculiar a nivel de análisis de su dinámica. Esta danza, a pesar de lo que el nombre pueda connotarnos debido a nuestro estrato cultural, es decir, una danza de "tribus" de caliz más bien paleolítico o "africano", es una danza de la familia de las danzas orientales, lo que popularmente aquí es conocido como "danzas del vientre".

miércoles, 22 de febrero de 2012

Pasado, retro, y siglo XXI





La nostalgia y el deseo de retornar a pasados no vividos es una constante que podríamos decir histórica. Desde Virgilio con su deseo de volver a la bucólica Arcadia, un teórico pasado de la humanidad romana, pasando por el Renacimiento, hasta los movimientos más contemporáneos como lo que ahora han llamado en algunos medios “new traditional”.

Como veremos, no se trata de un solo movimiento, sino de diferentes tendencias culturales que llevan creciendo y manifestándose desde hace unas décadas o renaciendo desde tiempos inmemoriales adaptadas a los nuevos tiempos.

jueves, 27 de octubre de 2011

Criptoarqueología y la conspiración de los Historiadores


Cuando era pequeña, era una suma fan del "criptocontinente" perdido llamado Atlántida.
Llegó demasiado prontamente uno de los mejores videojuegos de Indiana Jones que ha habido jamás en mi ordenador, con las historias en "In the Fate of Atlantis".
Hasta bien entrada la adolescencia estuve convencida que la Atlántida existió...

Como buena preadolescente, un grupo de amigos comenzamos a descubrir revistas como Más Allá y toda la pesca. Nos deleitábamos especialmente con las historias de psicofonías, y las de criptoarqueología: Piedras de Nazca, nuevas teorías de Stonehenge, Mu, Lamia y otras culturas en el fondo del mar,...

Pero basta de confesaros un lado oscuro de mi pasado. Aquí se abarcará la cruz de la Historia.
Se trata de la Criptoarqueología, la criptohistoria, y la "conspiración de los Historiadores".

"En las últimas excavaciones que se realizaron en el Templo Mayor de Ciudad de México, lo que fue entonces la capital azteca de Tenochtitlán, se llegó más allá de lo que se pensó era la primera pirámide original, y se halló la cumbre de una cuyas piedras se dataron al carbono 13 de... ¡hace más de 6000 años! Allá se encontraron unos glifos donde se podría entender una serpiente sobre un cactus, y la repetición contínua de aves rapaces que nos harían pensar en algo similar a águilas, así como la representación de unos seres antropomorfos con cabeza de animal, algunos investigadores apuntan a reptiles. De ser así, estaríamos hablando de un nuevo caso registrado de "lizardmen". Además, esta escritura se situa miles de años antes que la escritura tolteca."

Este es de propia cosecha. Ni se ha encontrado una estratigrafía con construcciones más allá de las conocidas, y mucho menos dicha escritura. Pero creo que si me hubiera detenido más rato y trabajado el estilo, podría pasar perfectamente por un artículo de criptoarqueología.

Todos estos artículos, leyendas urbanas y misterios de la Antigüedad no son nada nuevo. Desde que nuestra cultura se ha interesado por las sociedad antiguas, y por la arqueología -así pues, estamos hablando desde principios del siglo XIX- este tipo de mitos han sido concurrentes. Valga decirlo, la Atlántida uno de los favoritos.

Con estos mitos se juegan con varios componentes:
  1. Con culturas exóticas y antiguas cuya tecnología versus "evolución" nos parece "descarada", desproporcionada, a ojos occidentales. Véase culturas precolombinas, africanas, Egipto, asiáticas. Nunca se tiene en cuenta el tipo de cultura, la ideología, el conocimiento del entorno, o la mentalidad que pudieran tener que dieran lugar a dichas manifestaciones constructivas, tecnológicas, científicas, artísticas o religiosas. Nuestras proporciones y mentalidad no es exclusiva de la humanidad.
  2. Con yacimientos u objetos que apenas se hayan podido trabajar, o cuya investigación vaya lenta por falta de presupuesto.
  3. Con culturas, yacimientos u objetos de los cuales existen investigaciones concluídas y profundas, pero no se haya hecho una tarea acertada de divulgación y extensiva para derrocar los antiguos mitos.
  4. Con el desconocimiento y proceder de la Ciencia Histórica y Arqueológica. En el texto he mencionado el carbono 13. Dicho isótopo hoy en día se usa para datar materiales orgánicos con alta cantidad de grasa, como la leche, mantecas animales,... Las piedras, como tal, no se pueden datar, se formaron cientos de miles de años atrás. El análisis de isótopos sólo sirven para materiales orgánicos, o como mucho, piedras volcánicas de formación muy reciente como la piedra pomez que haya atrapado material orgánico. Por erosión tampoco es válido, pues una época pudiera haber sido especialmente lluviosa o con mucho vendaval, otra justo lo contrario. Es muy habitual jugar con el desconocimiento del lector explicando por ejemplo "aquí encontramos piedras en tal construcción que se encontraban fusionadas con el paso del tiempo. ¡Lo interesante es que este efecto sólo ocurre cuando una construcción lleva 15000 años de antigüedad!". Básicamente, la técnica es introducir palabrería que parezca que la investigación ha sido sometida a pruebas científicas y empíricas.
  5. Con teorías de la Conspiración. Desde que los historiadores no queremos investigarlo por a. miedo, b. Gobiernos que lo impiden, c. la humanidad es demasiado joven para saberlo,...
  6. La existencia real de algunos historiadores un poco limitados de visión (ya no tanto, por suerte), que se negarían a cambiar de perspectiva historiográfica, por miedo a innovar, y que de cara al público, se oyen estas historietas de departamentos.
Añadir OVNIs u otros elementos exógenos como viajes de gente del futuro al pasado es opcional.

El tema de los continentes perdidos es algo más complejo, porque no existen excavaciones arqueológicas en tales temas, por lo que es más fácil aun jugar, e inventarse movimientos de placas muy extraños, hecatombes geológicas increíbles de las cuales no hay registros en otros lugares del mundo, y existen mitos.

Sinceramente, en mi opinión creo que todos los mitos tienen algo de cierto. Pero no todos los mitos, por no hablar de más del 75%, se refieren a hechos tangibles o físicos. Platón fue un pionero de las distopías hablando de una cultura excelente que por el peso de sus errores se autodestruyeron, por ejemplo. Y debo reconocer que es posible que aun nos deparen muchas sorpresas. Lo cierto es que por ejemplo Nazca, y los famosos grabados gigantescos, aunque de algunos se ha descubierto que son falsificaciones, es un gran reto para los arqueólogos, para saber como realizaron dichos dibujos.



El encanto de la arqueología y la Historia respecto a estos temas es descubrir como en el pasado se las ingeniaron para construir ciertos edificios o representaciones artísticas, y es una maravilla descubrir que con pocos recursos y mucho ingenio humano se pudieron hacer, como las técnicas constructivas de las pirámides egipcias que cada vez se encuentran más pruebas y se abandona más el campo de las teorías.
Obviamente, algunas de estas técnicas que para los que lo estudian son increíbles, son un chasco para los criptoamantes: hechos con cuatro piedras, cuatro palos, mucha mano de obra, y cálculos matemáticos no es tan emocionante que si lo hubieran hecho con la ayuda de aeroplanos y grúas que funcionan a vapor o con electricidad miles de años atrás.

No hay nada más fuerte que el deseo de un historiador o arqueólogo a desentrañar misterios del pasado, que no van sólo de construcciones "misteriosas", sino de las vidas cotidianas, las costumbres, los hábitos. Esos sí son misterios reales.

La misión del historiador además es divulgarlo. Es generar conocimiento para crecer como sociedad. Creo justamente que uno de los problemas de nuestra sociedad actual es el desconocimiento de la ciencia histórica, la desvalorización, y la asociación de la Historia a la construcción de narraciones (no vale mencionar las teorías posmodernistas).

Creo que no sería la primera en maravillarme si las pruebas realmente reflejaran la existencia de antiguas civilizaciones mucho más avanzadas que la nuestra, o del contacto con civilizaciones extraterrestres, los del proyecto SETI estarían contentos porque recibirían más subvenciones.

Pero la Historia, aunque sea una ciencia social y esté menospreciado, tiene unas metodologías muy concretas y empíricas, no se la juega, es un trabajo académico y riguroso como cualquier otra ciencia. Invito al lector a que, de no tenerlo claro, se acerque a una ponencia o a un libro de estudios históricos de verdad, sino, y vea la diferencia.

lunes, 29 de agosto de 2011

La confusión del retro y el vintage

Logotipo promocional de una feria de artículos vintage

En muchas ocasiones, me han preguntado esta cuestión ¿qué diferencia hay entre las palabras retro y vintage?

Desde la década pasada la pasión por modas retrospectivas surgieron como respuesta a los cambios estéticos y reflexivos del siglo XXI. Pero desde entonces, retro y vintage se han estado confundiendo sin compasión, algunas veces de forma intencionada, otras sin intención. Algunas veces, se usan como sinónimo, cuando no lo son. Se puede ver desde en catálogos de grandes e importantes marcas de moda, hasta en reconocidas revistas de moda, pasando por respectivas secciones, blogs, tiendas,...


Fuente: johatachenoi.blogspot.com

En realidad es una pregunta fácil de responderse.

La palabra vintage, procedente de una deformación anglonormanda de la palabra francesa vendôme, que significa vendimia, comenzó a usarse, en algún momento no determinado (o al menos de forma divulgada), para referirse a las mejores cosechas en el mundo vinícola. Como en el mundo de los vinos, a veces los mejores productos son los que tienen años. Así, en algún otro momento indeterminado se usó por extensión la palabra que aquí nos centra para referirse a todo objeto con cierto valor (calitativo, exclusivo, estético, nostálgico,...) que tuviera veinte años o más. Valga añadir que hoy en día se han perdido ciertas estéticas, y sobre todo, un nivel de calidad que antaño eran concurrentes. Así pues, es correcto usarlo en el mundo de las antigüedades, y más correcto usarlo en objetos cotidianos, desde la moda hasta la música, pasando por merchandising, objetos del hogar, y muebles, y no se suele aplicar el término en objetos artísticos y de extremo lujo. El límite máximo de lo que es considerado vintage ya es más difuso, pero normalmente se suele establecer a los cien años de antigüedad: algo más antiguo ya no es vintage, es simplemente una auténtica antigüedad.

El vintage no es un estilo, es un concepto para definir una cualidad de un objeto o una producción intangible. Ahora bien, la gente que especialmente aprecia, asiduamente, lo vintage, crean toda una actitud y un movimiento que puede englobarse perfectamente dentro de un movimiento retro.

Vestido vintage de los años cincuenta

En cambio, la palabra retro, derivada de la palabra "retrospectivo,a", se usa para indicar un estilo o estética que copia, imita o interpreta estilos o estéticas de antaño, pero, lo más importante, que se produce o fabrica en nuestros tiempos actuales. Este movimiento lleva practicándose desde los años setenta, aproximadamente, y se producen desde objetos del hogar, hasta auténticas temporadas y colecciones de moda.

También puede usarse para definir un estilo o incluso un pseudomovimiento.


Lámpara retro, inspirada en las Vespas antiguas


Por tanto, la diferencia entre ambos conceptos es clara. Lo vintage es para lo antiguo de verdad, y lo retro es para lo que imita lo antiguo.

Por ejemplo, cierta marca de moda main-stream hace unas temporadas vendía una "chaqueta de cuero vintage", y se puede comprobar que dicha chaqueta se fabricó unos meses antes: había decenas de ellas en cada tienda de las que tienen en España, exactamente iguales, además con ciertas transformaciones de desgaste en el mismo sitio exacto. Además, ciertamente se inspiraba en una chaqueta de cuero de estilo años setenta. Por tanto, esa chaqueta de cuero claramente no era vintage, era retro.

Se da el caso inverso, si bien de forma más involuntaria. Por ejemplo, en un anticuario me encontré con una radio de los años cincuenta auténtica, y se vendía como una "radio retro". En ese caso, se trataba de una radio vintage.



Otro ejemplo que es algo frecuente y genera dudas: se trata de cuando venden, pongamos, una camisa de los años ochenta que imita una de los años treinta. Actualmente podríamos decir que esa camisa es vintage y retro, porque tiene más de veinte años y se inspira en una moda mucho anterior. Ambos adjetivos serían correctos.

Podríamos hablar también del concepto neoretro. Es aun bastante raro de leer u oir, y quizá podría encajar todo lo que éste describe dentro del concepto retro. Usáse para englobar toda una serie de movimientos y estéticas que producen objetos o creaciones inmateriales de estética retro pero con una visión que reinterpreta aspectos del pasado con cierta vocación crítica de nuestra sociedad, y raramente imita o copia, y en un contexto cultural que se inició desde mitades de la década pasada. Engloba desde los movimientos musicales como el neocabaret, el electroswing, y pasa por estéticas como los "swingers", los retrofuturismos, y otros afines, incluyendo fusiones entre ellos, y fusiones de conceptos modernos con conceptos retro y pasados.


Cubierta de "Waltzes, Glitches & Brass: the new Sound
of Vaudeville"

miércoles, 20 de julio de 2011

Problemas en la prensa identificando tendencias

Esta entrada fue publicada el 28 de abril de 2011 en el antiguo blog

No es novedad de que en la prensa sensacionalista de este país pinten a cualquier microtendencia como tribu urbana sin serlo, y que en la prensa comercial en general hagan ideas muy difusas, no muy acertadas y a veces bastante subjetivas de las tendencias alternativas y microtendencias en general.

Hace no mucho una diseñadora enormemente influenciada desde hace años por el movimiento Lolita me etiquetó vía facebook junto a más gente en la siguiente toma.

Básicamente, está relacionando una película novedosa con una microtendencia que nada tienen que ver: Sucker Punch con el Lolita. Y eso no es todo, relaciona más productos culturales (series como Doraemon) con éste y una descripción, muy poco acertado todo en conjunto.

El título de este artículo se titula "¿Sweet Lolitas o Góticas?", por Lola Márquez, en la revista "Qué hay de nuevo", sección "Literatura, tendencias, estilo, mujer, teatro, arte, internet,...".

Aunque aquí no nos podemos parar a definir profundamente qué es el Lolita, dirigiremos al lector a unas cuantas páginas, evitando la wikipedia (aunque no están mal del todo, especialmente la versión inglesa).

http://lolitasociety.foroactivo.net/t4-historia-de-las-lolitas
http://hellolace.net/about
http://lolita-handbook.livejournal.com/3431.html#cutid1

Someramente lo definiríamos como un movimiento nacido en Japón hacia el 2000 donde se combinan la estética victoriana y rococó, especialmente la estética de muñeca o de "sirvienta", y otros elementos escénicos que ya estaban previamente en Japón durante los 90s. Para hacer una comparativa mayor con este artículo, podremos comprobar que las Lolitas nunca llevarán faldas muy por encima de las rodillas, sino pasa a ser el "Erotic Lolita".

Diríamos que la estética de Suckerpunch está relacionado con el comic americanoen el que se basa, en cuya historia, si bien tampoco es que sea una historia muy profunda pero sí desarrollada, se explica más o menos el porqué la protagonista va vestida muy sensualmente de colegiala marinera, y no tiene ningún punto de connexión con el Lolita. Es más, en la película de Z. Snyder, se mezclan más estéticas retrofuturistas, como la tan de moda "steampunk", que el Lolita.

También podríamos hablar de qué tiene de gótica la historia de la nueva película de"La Caperucita Roja", aunque teniendo en cuenta que tiene la misma directora que las versiones cinematográficas de la saga "Crepúsculo", quizá se pueda entender que dé a confusión, vistas estas nuevas tendencias de romances adolescentes entre seres míticos desmitificados y humanos.

Sin hacer más hincapié, este artículo es tan sólo uno más de los muchos artículos y reportajes que se hacen en este país, especialmente para televisión y prensa escrita, donde se ofrecen las tendencias alternativas como tendencias curiosas con una influencia más bien mediana y transitoria, y practicada sólo por adolescentes de entre 13 y 17 años, adornados de problemas psicológicos o de identidad. Informaciones muy vagas, desafortunadas, mal contrastadas que hacen pensar en un vago trabajo de búsqueda de información detrás (si bien he tenido la fortuna de conocer periodistas de tendencias que me demostraron justo lo contrario, y es que las tendencias alternativas pueden ser otro mundo más extraño de lo que parece superficialmente), muy arquetípicas y hasta con menosprecio o alevosía de mostrarlo como algo tremendamente ridículo.

Mientras que en otros países como EEUU esto se está dejando de practicar al ver tal cantidad de diseñadores y artistas de renombre que se lo toman en serio, en España por poner este nuestro caso da la sensación que la utilidad de este tipo de artículos no es más que rellenar contenido o tal vez infundar intolerancia o confusión hacia los que deciden manifestarse, sea con la forma de vestir o de divertirse (por muy raro o excéntrico que nos parezca, cada uno es libre de usar su tiempo de ocio como le plazca, y se debe respetar), prácticas que son inofensivas para los demás. Todo esto ocurre, cayendo en la santa redundancia, me disculpo al lector por ello, en un país donde está mal visto vestir de muñeca victoriana o ir vestido de negro dramático, pero sigue estando bien visto la tortura de toros que entran en la arena en desventaja hasta la muerte...

Obviamente faltan aun trabajos extensos y objetivos sobre esta tendencia actual llamada microsegmentación, que aporten un poco más de sentido y rigurosidad a este tema, pero ya existen algunos (Maffesoli, Howes,...), o bien trabajos sobre cada movimiento o "tribu urbana".
Pero seguramente se puede comprobar que ya hay material sobre el qué fundamentarse. Es un fenómeno social en crecimiento que ya no es sólo de adolescentes, y viene ocurriendo desde los años 50s, coincidiendo con el inicio de la "sociedad del bienestar" y el posmodernismo. Tras los fenómenos sociales hay explicaciones profundas de procesos, no casos aislables anecdóticos de los que uno pueda menospreciar o alarmarse.

La crisis de la masa. Parte II

Parte I, ver entrada anterior.

Ciertamente hay una ruptura dado con el paso del tiempo respecto el racionalismo clásico y el individualismo clásico visto con ese mismo racionalismo, pero esta serie de movimientos demuestran que se crea, a escala underground (“bajo tierra” o al margen, traduciendo) y un poco minoritaria, nuevas formas de racionalizar. Algunas quizá más emocionales, otras más racionalistas y revisionistas o retrospectivas[1], o más cosmopolitas. Hay variedad, pero es interesante observar esa variedad de visiones éticas.

La ética y la visión del mundo ya no sólo la construyen pensadores de renombre, aunque contribuyen enormemente a ello. Ahora lo dibujan varias personas, varios miembros, apoyándose tal vez en experiencias propias, colectivas, o en una combinación de ellas. Los individuos que, a nivel ético, sientan simpatía o relación con estos movimientos contraculturales o no, por decisión voluntaria, aportan su visión, sea en nombre propio construyendo esa ética o éticas alternativas, o bien en nombre colectivo.

Y ahora, en esta crisis general que observa el mundo, ese vacío caótico aparente llamado impasse por algunos, estos movimientos aparecen manifestados con mayor fuerza tal como han sido retratados al inicio de este ensayo. Surgen como el magma al abrirse una falla.

Pero además porque son críticas al modelo anterior, pero no siempre excesivamente radicales.[2] Movimientos llevados no por clases sociales, ni económicas, ni castas. Sino sencillamente por la elección de unas microcorrientes, abandonando la rigidez de las exigencias sociales[3] para sentirse como uno quiere representarse, pero sin estar separado del todo de la cultura y la sociedad.

Es aquí donde se debe romper con ese modelo de tribu urbana, porque no corresponde con la realidad. Puede tener otro significado, pero sigue siendo una idea muy difundida, una creencia. Sí que es cierto que en algunos aspectos de la teoría, sociológicamente, aciertan, pero no sirve ese modelo.

No son sociedades cerradas, aunque es posible que algunos miembros teman a la desvirtuación con la entrada libre de cualquier miembro, a una mayor heterogeneidad.

No son pretensiones, estos movimientos llamados de tal forma, a distanciarse de la sociedad, ni pretensiones de crear “pequeñas utopías” totalmente aisladas con unas estéticas y éticas derivadas de esas intenciones, con su solidaridad y mente colectiva.

Son reacciones o críticas a diversas problemáticas que pueda presentar la cultura y sociedad tan masiva y pretendidamente unificada que se manifiestan bajo estéticas que se generan casi instintivamente bajo una mínima ética, o al menos una visión que las dibuja. Estas estéticas y pequeñas éticas, más o menos maduradas, pueden derivar a interacciones sociales especiales en algunos casos, pero en el fondo no son más que superficialidades entre grupos de amigos o conocidos que sigan una estética o movimiento propiamente. De hecho, los movimientos contraculturales o microtendencias reaccionarias no pueden estar divorciados de la sociedad y cultura por el simple hecho de que están respondiendo a alguna problemática de éstas, y el sustrato es tomado de las mismas.

Sí que es cierto que pueda haber miembros que refuercen la importancia a pertenecer a cierto movimiento hacia el exterior, especialmente en aquellos movimientos que actúan bajo bandas o grupos restringidos de conocidos, pero por lo general la mayoría practican cierto sincretismo entre varios movimientos que muestran ciertas analogías, o con la misma sociedad: ni lenguajes extraños y diferentes a ésta, escuchan cierta variedad de música, mezclan diversas tendencias relacionadas...

El quid de la cuestión yace, posiblemente, en que estos movimientos son vistos por una sociedad que se resiste a aceptar el cambio. La idea y sensación de descohesión ideológica y formal, y el abandono de algunos miembros de un mismo camino de avance, perceptible en esa manifestación, la sensación de desmembración social; debe crear todo en conjunto una susceptibilidad e incomprensión del fenómeno, de lo visto hasta entonces en la Historia, que para algunos incluso de por sí, es una rebelión y es violento.

Pues, este fenómeno, que aunque en este ensayo se ha tratado de entender en el contexto actual de forma breve, de una forma diferente, es aun así más irregular, más plural, más complejo. Pero explica esta pluralidad de visiones y de creatividad estética, el declive de la masa social que estamos viviendo.

Un fenómeno donde prevalece superficialmente pero con fuerza la expresión estética como forma de representarse, pero por debajo se construyen pequeñas fuerzas que empujan aparentemente en diversas direcciones, y parecen acabar desembocando hacia grandes ríos no tan populares y mundanos, desembocando en esta época tan especial que algunos prefieren llamar “transmodernismo” o situación de impasse. Aunque estoy segura que este tipo de movimientos siempre han existido durante toda la Historia en este tipo de situaciones adaptados a cada época.

Bibliografía

· COSTA, P. O.; PÉREZ, J. M.; TROPEA, F. Tribus urbanas: el ansia de identidad juvenil: entre el culto de la imagen y la autoafirmación a través de la violencia. Paidós. Barcelona: 1996.

· MADRID, D.; MURCIA, J. Tribus urbanas: ritos, símbolos y costumbres. Arcopress. 2008.

· MAFFESOLI, M. El Tiempo de las Tribus. El declive del individualismo en la sociedad de masas. Icaria Ed. Barcelona: 1990.

· MARTIN, P. Postmodern Motifs and Ambience in Cyberpunk Films.2000. En Project Cyberpunk [recurso online]. Última visita 24 de enero de 2011



[1] Algunos miembros de ciertos movimientos, como por ejemplo ciertas corrientes dentro del gótico, sienten interés por antiguas corrientes y pensadores, como podría ser Nietzsche.

[2] Hay que tener en cuenta ciertos movimientos, llegados a este punto, que no son contraculturales, sino que parecen más bien reacciones más contundentes, sean estéticas o también éticas, a un modelo global que parece irse moderando y “girando hacia izquierdas” (bajo terminología tradicionalista), o son exageraciones, pero que siempre muestran en el fondo alguna reacción. Me gustaría citar un movimiento muy curioso y banal que está sucediendo concretamente en Argentina, Chile y Perú, llevado por adolescentes occidentales de clase alta, donde, exagerando una estética prooccidental de película adolescente americana, y remarcando sus rasgos caucásicos, se hacen diferenciar tanto por la clase social económica así como por sus características raciales, de los autóctonos y otros movimientos de esas regiones. Son conocidas bajo el nombre aparentemente banal “pelolais”. Parecen reaccionar a los problemas y visiones de sus figuras paternales.

[3] Estoy extremando un tanto la realidad probablemente, advierto, pero para que se me entienda.