jueves, 27 de octubre de 2011

Criptoarqueología y la conspiración de los Historiadores


Cuando era pequeña, era una suma fan del "criptocontinente" perdido llamado Atlántida.
Llegó demasiado prontamente uno de los mejores videojuegos de Indiana Jones que ha habido jamás en mi ordenador, con las historias en "In the Fate of Atlantis".
Hasta bien entrada la adolescencia estuve convencida que la Atlántida existió...

Como buena preadolescente, un grupo de amigos comenzamos a descubrir revistas como Más Allá y toda la pesca. Nos deleitábamos especialmente con las historias de psicofonías, y las de criptoarqueología: Piedras de Nazca, nuevas teorías de Stonehenge, Mu, Lamia y otras culturas en el fondo del mar,...

Pero basta de confesaros un lado oscuro de mi pasado. Aquí se abarcará la cruz de la Historia.
Se trata de la Criptoarqueología, la criptohistoria, y la "conspiración de los Historiadores".

"En las últimas excavaciones que se realizaron en el Templo Mayor de Ciudad de México, lo que fue entonces la capital azteca de Tenochtitlán, se llegó más allá de lo que se pensó era la primera pirámide original, y se halló la cumbre de una cuyas piedras se dataron al carbono 13 de... ¡hace más de 6000 años! Allá se encontraron unos glifos donde se podría entender una serpiente sobre un cactus, y la repetición contínua de aves rapaces que nos harían pensar en algo similar a águilas, así como la representación de unos seres antropomorfos con cabeza de animal, algunos investigadores apuntan a reptiles. De ser así, estaríamos hablando de un nuevo caso registrado de "lizardmen". Además, esta escritura se situa miles de años antes que la escritura tolteca."

Este es de propia cosecha. Ni se ha encontrado una estratigrafía con construcciones más allá de las conocidas, y mucho menos dicha escritura. Pero creo que si me hubiera detenido más rato y trabajado el estilo, podría pasar perfectamente por un artículo de criptoarqueología.

Todos estos artículos, leyendas urbanas y misterios de la Antigüedad no son nada nuevo. Desde que nuestra cultura se ha interesado por las sociedad antiguas, y por la arqueología -así pues, estamos hablando desde principios del siglo XIX- este tipo de mitos han sido concurrentes. Valga decirlo, la Atlántida uno de los favoritos.

Con estos mitos se juegan con varios componentes:
  1. Con culturas exóticas y antiguas cuya tecnología versus "evolución" nos parece "descarada", desproporcionada, a ojos occidentales. Véase culturas precolombinas, africanas, Egipto, asiáticas. Nunca se tiene en cuenta el tipo de cultura, la ideología, el conocimiento del entorno, o la mentalidad que pudieran tener que dieran lugar a dichas manifestaciones constructivas, tecnológicas, científicas, artísticas o religiosas. Nuestras proporciones y mentalidad no es exclusiva de la humanidad.
  2. Con yacimientos u objetos que apenas se hayan podido trabajar, o cuya investigación vaya lenta por falta de presupuesto.
  3. Con culturas, yacimientos u objetos de los cuales existen investigaciones concluídas y profundas, pero no se haya hecho una tarea acertada de divulgación y extensiva para derrocar los antiguos mitos.
  4. Con el desconocimiento y proceder de la Ciencia Histórica y Arqueológica. En el texto he mencionado el carbono 13. Dicho isótopo hoy en día se usa para datar materiales orgánicos con alta cantidad de grasa, como la leche, mantecas animales,... Las piedras, como tal, no se pueden datar, se formaron cientos de miles de años atrás. El análisis de isótopos sólo sirven para materiales orgánicos, o como mucho, piedras volcánicas de formación muy reciente como la piedra pomez que haya atrapado material orgánico. Por erosión tampoco es válido, pues una época pudiera haber sido especialmente lluviosa o con mucho vendaval, otra justo lo contrario. Es muy habitual jugar con el desconocimiento del lector explicando por ejemplo "aquí encontramos piedras en tal construcción que se encontraban fusionadas con el paso del tiempo. ¡Lo interesante es que este efecto sólo ocurre cuando una construcción lleva 15000 años de antigüedad!". Básicamente, la técnica es introducir palabrería que parezca que la investigación ha sido sometida a pruebas científicas y empíricas.
  5. Con teorías de la Conspiración. Desde que los historiadores no queremos investigarlo por a. miedo, b. Gobiernos que lo impiden, c. la humanidad es demasiado joven para saberlo,...
  6. La existencia real de algunos historiadores un poco limitados de visión (ya no tanto, por suerte), que se negarían a cambiar de perspectiva historiográfica, por miedo a innovar, y que de cara al público, se oyen estas historietas de departamentos.
Añadir OVNIs u otros elementos exógenos como viajes de gente del futuro al pasado es opcional.

El tema de los continentes perdidos es algo más complejo, porque no existen excavaciones arqueológicas en tales temas, por lo que es más fácil aun jugar, e inventarse movimientos de placas muy extraños, hecatombes geológicas increíbles de las cuales no hay registros en otros lugares del mundo, y existen mitos.

Sinceramente, en mi opinión creo que todos los mitos tienen algo de cierto. Pero no todos los mitos, por no hablar de más del 75%, se refieren a hechos tangibles o físicos. Platón fue un pionero de las distopías hablando de una cultura excelente que por el peso de sus errores se autodestruyeron, por ejemplo. Y debo reconocer que es posible que aun nos deparen muchas sorpresas. Lo cierto es que por ejemplo Nazca, y los famosos grabados gigantescos, aunque de algunos se ha descubierto que son falsificaciones, es un gran reto para los arqueólogos, para saber como realizaron dichos dibujos.



El encanto de la arqueología y la Historia respecto a estos temas es descubrir como en el pasado se las ingeniaron para construir ciertos edificios o representaciones artísticas, y es una maravilla descubrir que con pocos recursos y mucho ingenio humano se pudieron hacer, como las técnicas constructivas de las pirámides egipcias que cada vez se encuentran más pruebas y se abandona más el campo de las teorías.
Obviamente, algunas de estas técnicas que para los que lo estudian son increíbles, son un chasco para los criptoamantes: hechos con cuatro piedras, cuatro palos, mucha mano de obra, y cálculos matemáticos no es tan emocionante que si lo hubieran hecho con la ayuda de aeroplanos y grúas que funcionan a vapor o con electricidad miles de años atrás.

No hay nada más fuerte que el deseo de un historiador o arqueólogo a desentrañar misterios del pasado, que no van sólo de construcciones "misteriosas", sino de las vidas cotidianas, las costumbres, los hábitos. Esos sí son misterios reales.

La misión del historiador además es divulgarlo. Es generar conocimiento para crecer como sociedad. Creo justamente que uno de los problemas de nuestra sociedad actual es el desconocimiento de la ciencia histórica, la desvalorización, y la asociación de la Historia a la construcción de narraciones (no vale mencionar las teorías posmodernistas).

Creo que no sería la primera en maravillarme si las pruebas realmente reflejaran la existencia de antiguas civilizaciones mucho más avanzadas que la nuestra, o del contacto con civilizaciones extraterrestres, los del proyecto SETI estarían contentos porque recibirían más subvenciones.

Pero la Historia, aunque sea una ciencia social y esté menospreciado, tiene unas metodologías muy concretas y empíricas, no se la juega, es un trabajo académico y riguroso como cualquier otra ciencia. Invito al lector a que, de no tenerlo claro, se acerque a una ponencia o a un libro de estudios históricos de verdad, sino, y vea la diferencia.

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